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Jacinto, Chache Jacinto versus Jay Kantor. RIP
Estoy temblando al escribir estas líneas, chache Jay. Espero no me fallen los dedos al compás de la sigueriya de mis lágrimas. Soy gitano y brujo, lo sabía, lo pude ver en tus ojos, en la comisura doliente de tus labios, en tu desesperada y torpe necesidad de amor del mundo. Me cago en los muertos de la mierda de sociedad que hemos construido que arroja a la soledad a sus mayores. Nos conocimos aquí, en facebook, en este cuartito de colgaos, solitarios, interesados, mangantes, tontos y gentes maravillosas. Eras famoso entre los ciberflamencos por tus berrinches y tus meteduras de pata. Pobres ilusos, si supieran que malvivías en un apartamento en Brooklyn, Nueva York, donde prácticamente te lavabas en un cubo... Eres de la generación americana de la época dorada del flamenco, la de Juan Talega, Fernanda, Funi, Fernandillo, Anzonni y el chamánico Diego del Gastor. Me confesaste que tu mujer se agarró un cabreo de mil pares de cojones cuando le dijiste que el momento más feliz de tu vida fue cuando vivías en Morón, rodeado de gitanos y guiris flamencos. Luego de compartir contigo confidencias, depresiones, agobios y desesperaciones durante cerca de tres años (tengo que remirar los cientos y cientos de correos que me dejas, compañero y chache) nos conocimos finalmente en la Bienal de 2010, en la Alameda, donde tuvimos ocasión de enredarnos en una juerga y mandar a más de un carajote a freír espárragos de bote. "Qué bien canta, Miguel Ángel Vargas Rubio", me dejaste clavao en mi muro. Cuando supiste de mi viaje a NYC te pusiste nervioso como una novia mocita y hasta me ofrecías tu ruinosa casa, de la que contabas, sin ningún tipo de vergüenza ajena, la historia de cuando Diego Vargas, el poeta de Lebrija, se iba a quedar a dormir allí y le espetó a David Serva: David, búscame otra cosa, este es mu canastero pa mi". Desde entonces te bauticé como Chache Jacinto el Canastero, y nos reíamos cibernéticamente. Quedamos en el Restaurante La Mancha, en Atlanta Av. Paseamos con el frio de febrero por el Brooklyn más viejo. Me decías que las putas pastillas te habían inmunizado contra el frio y así paseabas con un jersey finito, y yo tapao como un viejo de Lebrija hasta las cejas. Cenamos en un árabe rodeado de moritos que parecían sacados del Cerro del Águila y nos despedimos hasta la próxima. Me diste las gracias por la tarde compartida. "Sácame de mi casa, de la tele y del puto facebook, Miguel, sácame, yo voy donde tú estés de Nueva York". Viniste a ver el espectáculo de "Flamenco Hoy, de Carlos Saura", que era la excusa que posibilitó mi viaje a EEUU, y luego paseamos por el barrio de Chelsea, donde te saqué la foto que adorna tu perfil. Comimos una pizza terrible en un bar donde no tenían una cerveza que llevarnos a la boca. Te convencí de no publicar más en facebook las joyas que tenías, que buscáramos la fórmula para darle el valor que se merecían. Me regalaste dos grabaciones de fiestas en Lebrija en el 81. Toma ya. Un gachó de Nueva York, que naqueraba más caló que muchos gitanos de Lebrija, Jerez y Utrera juntos. Que tenía tanta información sobre el origen del flamenco que la gente se asustaba, que era tan vehemente en sus comentarios que se comía las letras y le faltaba espacio. Yo no lo puedo decir más claro. SOMOS UNOS HIJOS DE PUTA: JAY KANTOR, HA MUERTO DE SOLEDAD, PIDIENDO AMOR AL MUNDO. Alguna lo ve como la señal de que me tenía que haber quedado en NYC. Yo lo sabía, lo vi en tus ojos. Te estuve llamando, escribiendo, quería despedirme de ti, darte las gracias por tus historias, por tus anécdotas, por haber sido un pesado, por haberme llamado "sobrino". Quisiera que los que puedan ayuden a que sus cosas (libros, grabaciones, archivos...) no se pierdan. Lía, tu hija. Te doy mi más sincero pésame desde Lebrija. No pudo ser que nos viéramos en San Francisco pero ahora sé que tengo una prima a la que abrazar y contarles de las locuras de su padre.
Dios tenga en su gloria flamenca y gitana a este judío que un día se enamoró del toque serpenteante de Diego del Gastor.
15, abr | sin comentarios miguelangelvargas compártelo Tags: flamenco, lebrija, nueva, york, moron, historia, sevilla, amor
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